SOCIEDAD

El COVID cambia cómo dormimos

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burgosnoticias.com  | 23/02/2021 - 18:34h.

El covid ha cambiado muchas cosas de nuestras vidas y una es que pasamos mucho más tiempo en casa. Uno de los sectores económicos que han notado los efectos de la pandemia es el sector del descanso.

Pasamos más horas en casa y por supuesto que valoramos más las pequeñas cosas. La habitación y concretamente nuestra cama, ha tomado protagonismo. Las tiendas de colchones de Burgos y por supuesto la venta online ha crecido considerablemente en los últimos meses.

El insomnio durante el confinamiento

Estudiar y trabajar desde casa ha sido muy útil para evitar el aumento de los contagios por covid-19. Sin embargo, la posibilidad de hacerlo mientras se está acostado o en reposo ha incrementado el insomnio, la somnolencia y trastornos como el síndrome de las piernas inquietas.

El uso del ordenador, el teléfono u otros dispositivos móviles al estar en la cama, hace que el cerebro deje de asociarla con la relajación y el sosiego. Al contrario, la vinculará con el trabajo y, luego de varios días, habrá complicaciones para conciliar el sueño, lo que causará agotamiento físico y mental.

Dormir poco afecta el rendimiento en las actividades cotidianas y ocasiona cuadros severos de estrés. La revisión constante de las redes sociales y los canales de información también incrementan la irritabilidad y la ansiedad.

Efectos colaterales

El insomnio se agrava con la incertidumbre y el miedo que ha causado la pandemia, situaciones que interrumpen el período de descanso. Por otro lado, aunque hay quienes logran conciliar el sueño por la noche, no suelen relajarse lo suficiente. Hay varias razones por las que ocurre, entre ellas destacan:

  • Déficit nutricional por la ingesta excesiva de azúcares, cafeína y grasas saturadas.
  • Falta de ejercicio y actividades físicas.
  • No interactuar frecuentemente con familiares y amigos, ni relacionarse en entornos diferentes para disminuir el riesgo de contagio.

Es importante mencionar que las malas posturas empeoran estos problemas. Si no se tiene un buen soporte para apoyar el cuerpo y calmar las tensiones, habrá molestias en el área lumbar y será más difícil quedarse dormido.

Un buen colchón para dormir mejor

El espacio que se ha dispuesto para el descanso debe ser cómodo y placentero, con una cama estable y fuerte. En cuanto a los colchones, se ha de elegir el más adecuado para garantizar un máximo confort.

Lo ideal es que sea firme y que se adapte a las necesidades de quien lo usará. Sus capas han de ser uniformes y cosidas entre sí para que no se formen huecos, baches o hundimientos y así inhibir los dolores de espalda.

El látex es un material muy versátil y optar por uno de este tipo permitirá una mejor movilidad. Los que cuentan con tecnología Neotech regulan la humedad y la temperatura del cuerpo. Mientras tanto, aquellos que han sido fabricados con núcleo viscoelástico son perfectos para aliviar las tensiones y presiones en el área de la columna.

Quienes tienen problemas de sueño asociados a las alergias, asma y enfermedades respiratorias podrían hallar una solución con un colchón hipoalergénico. Los de muelle embolsado, muelle continuo o de núcleo evopore son higiénicos, transpirables, suaves y con un sistema anti ácaros.

Probar con alguno de estos modelos y combinarlo con unas almohadas ergonómicas hará una gran diferencia. Una cama que tenga estas cualidades es una opción para reducir el insomnio mientras se aumenta la concentración y la creatividad.

A su vez, representa un beneficio para la salud mental y la estabilidad emocional porque estimula la oxigenación del cerebro y las hormonas se mantendrán equilibradas. Es esencial para prevenir la ansiedad y depresión.

Consejos para mejorar la calidad del sueño

Hay diversos hábitos que son muy útiles para dormir bien y descansar:

  • Mantener la limpieza de la habitación hará que el entorno sea más higiénico, placentero y agradable.
  • Crear una rutina diaria y establecer límites en los horarios para trabajar ayudarán a ajustar el reloj biológico.
  • Las sesiones de estudio, el home office y las actividades recreativas deben realizarse fuera de la cama. Lo más conveniente es acondicionar un espacio solo para esto con la finalidad de permanecer más activo y tener un mejor rendimiento.
  • Evitar el uso excesivo de los dispositivos móviles antes de ir a dormir.
  • Alimentarse de forma balanceada y limitar el consumo de azúcar, café y alcohol en la noche va disminuir el insomnio.

Es fundamental tener en cuenta que el descanso es un factor que influye directamente en la salud. Por eso, los expertos recomiendan dormir ocho horas diarias y tener un modo de vida más sano, incluso al estar en confinamiento.

Aunque el covid ha cambiado la manera en la que dormimos, es necesario adaptarse y desarrollar hábitos que tengan un efecto positivo en la cotidianidad. Así, el insomnio desaparecerá en cuestión de tiempo, e ir a la cama será una oportunidad para relajarse en cuerpo y mente.

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