El actual alcalde de la capital burgalesa aprovecha cualquier visita, acto o incluso "sarao" o "bolo" para hacerse notar y de esa forma posicionarse ante el Comité Electoral Nacional del PP, Maroto a la cabeza, con la intención de que sea propuesto para ocupar el primer puesto en la lista al Senado por Burgos.
Esta circunstancia estaría enmarcada en lo que hemos denominado desde hace tiempo como "Operación Senado", consistente en que los candidatos a las alcaldías de Valladolid (Del Olmo), León (Silván) y Burgos (Lacalle) se habrían presentado a esos puestos en la Cámara Alta, en el caso de que no gobernaran sus respectivos ayuntamientos. El adelanto electoral de las Generales por parte de Sánchez trastocó esos acuerdos de los que este CONFIDENCIAL está seguro se habían consensuado en su momento, al menos en alguno de los casos, por no decir en todos.
El lunes 25 de este mes finaliza el plazo de presentación de candidaturas ante las Juntas Electorales para las Cortes Generales. El que de momento no se haya dicho nada, al menos por lo que a Burgos se refiere, es debido a que el proceso se haya paralizado ante la petición insistente de Lacalle para ser senador del Reino (si le votan). Antes de esa fecha, los Comités Electorales Provincial y Nacional del Partido Popular deberán aprobar dichas propuestas.
Este CONFIDENCIAL sabe del malestar que existe en círculos populares de Burgos, Valladolid e incluso Madrid por esos nuevos planteamientos del actual alcalde de Burgos. Es más, también adelantamos a los lectores que el regidor y posible aspirante a senador habría prometido ya, que si se marcha su puesto lo ocuparía la actual portavoz municipal, Carolina Blasco, quien por cierto en una de sus últimas entrevistas, y como no podía ser de otra manera ha manifestado: "Estaría encantada de ser alcaldesa de Burgos". Lo que ella y su valedor no quieren recordar es que ya en su momento Blasco fue vetada por Génova, lo que significó que Lacalle fuera obligado a tener que volver a ser el candidato al Ayuntamiento de Burgos, algo que tal vez ahora no tenga que hacerlo si en su momento accede al Senado, aunque como hemos dicho antes, no le importaría ser Aparicio II.