También sabe que Antonio López está, 'digamos enfadado', al haberle llegado la noticia de que inicialmente, y puede qué de manera definitiva, se coloquen en el museo catedralicio, al considerar que esa ubicación no tiene la altura suficiente para que se puedan contemplar con la perspectiva que la obra artística se merece.
Ha manifestado que el lugar para el que las realiza es la fachada de la puerta principal y nunca otra ubicación. Incluso en alguna ocasión ha llegado a decir que, si no las quieren en Burgos, hay otras ciudades interesadas en su adquisición y a las que se daría un destino más acorde con lo que las mismas representan, sin despreciar el museo de la Seo.
Dicho todo esto, López lleva algún tiempo sin avanzar en la finalización del trabajo, por lo que todo apunta a que al contrario de lo que se había previsto hace unos meses, no será en este 2024, si no en el mejor de los casos el año que viene cuando las puertas lleguen a la Cabeza de Castilla.
Recordar que desde El Cabildo se ha dicho que es su intención situarlas en el Museo para que puedan ser vistas tanto por los burgaleses a los que durante un periodo de tiempo se les permitiría la entrada gratuita a dicho espacio, como por parte de los miles de visitantes que cada año admiran el interior del templo, considerado no sólo Patrimonio de la Humanidad sino uno de los más hermosos del mundo, ya que atesora arte principalmente de época gótica y renacentista, aunque también tiene joyas de tiempos posteriores.