La sala de operaciones del 1-1-2 daba aviso del incidente a Emergencias Sanitarias - Sacyl, que envíaba una UVI móvil. Al llegar, Sacyl comunicaba al 1-1-2 que podría tratarse de una intoxicación por monóxido de carbono y eran cuatro las personas afectadas.
Se informaba a la Policía Local de Miranda de Ebro, al Cuerpo Nacional de Policía, a los Bomberos de Miranda de Ebro y a las empresas suministradoras de gas.
En el lugar, el personal de Sacyl atendía a una mujer de 42 años y una niña de 10 que eran trasladadas en UVI móvil al Hospital Santiago Apóstol de Miranda de Ebro y a un varón de 39 años y a un niño de 15 que eran evacuados por la policía local al mismo centro asistencial.
Durante el seguimiento del incidente, los bomberos y las empresas de suministradoras de gas informaban que la intoxicación se había producido por la mala instalación de un calentador de butano.