DESTINOS CASTILLA Y LEON

Adéntrate en el medievo de la mano de Ponferrada y su castillo de los Templarios

La capital del Bierzo es una ciudad llena de vida que no ha dejado de crecer durante los últimos años. Motor económico y cultural de El Bierzo y segunda ciudad de la provincia es el lugar inmejorable desde el que ir conociendo la hermosa y variada comarca berciana.

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Foto: www.ponferrada.org | Miguel E. Gil
burgosnoticias.com  | 23/02/2018 - 11:50h.

Ponferrada cuenta con dos partes bien diferenciadas: el casco histórico, donde se concentran los monumentos y la ciudad nueva, en la que se encuentran los servicios y los comercios de la localidad.

Foto: www.ponferrada.org | Miguel E. Gil
Foto: www.ponferrada.org | Miguel E. Gil

Del casco histórico se puede visitar la Avenida del Castillo a la altura de la Plaza del Temple, junto al Castillo, ya que unos pasos más allá nos encontramos con la pequeña iglesia de San Andrés del siglo XVII.

De nuevo en la plaza, por la calle Gil y Carrasco (autor de la novela romántica historicista, El Señor de Bembibre ) está la Casa de los Escudos donde se ha instalado el Museo de la Radio, gracias al empeño de Luis del Olmo. Al final de la calle se halla la oficina de turismo, y desde allí unos metros más arriba encontramos la Basílica de Nuestra Señora de la Encina, templo renacentista que custodia a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Encina.

Según la leyenda, fue traída desde Jerusalén por Santo Toribio y guardada en Astorga hasta las incursiones musulmanas, cuando por seguridad se decidió enterrarla en una zona apartada, eligiéndose un encinar en el Bierzo. Siglos más tarde, en los años en los que los templarios construían su fortaleza, trabajando los encinares cercanos, fue hallada y convertida en la patrona, tanto de Ponferrada como de toda la Comarca .

Siguiendo por la calle del Reloj puede verse su Torre, lo único que se conserva de la antiguo recinto amurallado de la ciudad,  así como la antigua prisión que funcionó hasta 1968 y que alberga el Museo del Bierzo. Al final de esta calle se abre la Plaza del Ayuntamiento de la que salen varias callejuelas medievales que merece la pena recorrer.

Sin lugar a dudas, el monumento más importante de Ponferrada es su Castillo Templario. Por encima de 8.000 m2 de superficie, es uno de los más impresionantes de toda España. De noche iluminado, conserva una magia especial como todo lo que rodea al mito templario, algo que siempre ha caracterizado a esta orden militar cristiana.

El Castillo de Ponferrada, también conocido como Castillo de los Templarios está situado en una colina que domina el río Sil desde sus 60 metros de altura, al borde de una meseta. Se encuentra en el cruce del Camino de Santiago entre León y Villafranca y fue declarado Monumento Nacional Histórico Artístico en 1924.

Este castillo fue originariamente un castro prerromano y después una ciudadela romana que asolada por los musulmanes en el siglo IX, fue reconstruida y fortificada dos siglos después.

En el XII, los reyes de León donaron Ponferrada a la Orden del Temple con la misión de socorrer a los peregrinos que pasaran por este territorio. El castillo comenzó a construirse en el siglo XI, y perteneció a los Templarios hasta que, en 1312, se disolvió la orden y pasó a la Corona de León. En 1486 pasó a ser propiedad de los Reyes Católicos. Durante la ocupación francesa de 1811, se encontraba en perfectas condiciones de uso, pero fue mandado destruir para que no cayera en manos de "los gabachos".

El Castillo, hoy en día, es el resultado de ampliaciones  y añadidos que van desde la primera cerca de la planta cuadrada de principios del siglo XII, hasta las zonas construidas a finales del siglo XV y principios del XVI. Posteriores incorporaciones, como las caballerizas en 1848, así como reformas llevadas a cabo en el siglo XX han contribuido a la complejidad del mismo,  como lo conocemos hoy. Sus escudos y blasones de constructores y ocupantes son el reflejo de sus diferentes etapas.

  • Primer periodo, finales del siglo XII y principios del XIII: Cuando en 1178 Ponferrada pasa a depender de la Orden del Temple, por donación de los reyes leoneses, los templarios se asientan en una pequeña fortaleza que fue en su origen castro y luego ciudadela romana. Si bien el origen del castillo es de antes de esa fecha, será ahora cuando se refuerce y reedifique su recinto amurallado  para así proteger y custodiar mejor a los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago, también con la intención de defender la zona noroeste de la Península Ibérica.
    Segundo periodo, siglos XIII y XIV: Disuelta la Orden del Temple, su maestre hará entrega de la fortaleza y villa al rey Fernando IV, quien a su vez se lo donará a su mayordomo, Pedro Fernández de Castro, Señor de Lemos y Sarria, que comenzaría a levantar la parte denominada Castillo Viejo, en la esquina norte.
    Tercer periodo, segunda mitad del siglo XV: Durante este periodo fueron múltiples los acontecimientos que hicieron que el castillo retornara a la Corona y posteriormente a los Osorio-Castro. Con grandes reformas, debidas a las necesidades defensivas se construyeron las Torres de Monclín, Cabrera, Malpica, la de la entrada y la de los Caracoles, la Barbacana, el puente levadizo, la zona palaciega, la torre de Malvecino y el Cubo Nuevo.
  • Cuarto periodo, finales del siglo XV y principios del XVI:Tiempo durante el que se fortalecerá la torre de Malvecino y se construirá la de Juan Torres, así como la Mina o Coracha y sus baluartes. Posteriores incorporaciones, como las caballerizas en 1848, numerosas reformas y reparaciones efectuadas desde principios del siglo XX nos han llevado a lo que conocemos ahora.

El Castillo de Ponferrada se considera uno de los más representativos de la vida del Temple y es uno de los modelos de su arquitectura. Consta de un gran recinto poligonal con dobles y triples defensas. La fortaleza tiene doble línea de murallas con diversas torres, a las que se accede cruzando el foso por un puente levadizo.

El palacio o casa grande tiene carácter de residencia. Sus muros son menos gruesos y dispone de más puertas y ventanas que el resto de las construcciones del Castillo Consta de varias dependencias como la sala rica, un mirador con azulejos, la sala de armas, una capilla, una bodega, las caballerizas, el salón, las celdas y los patios. Se encuentra bastante bien conservada, debido a que se han llevado a cabo desde hace años trabajos de mantenimiento.

La torre del homenaje se levanta en la parte izquierda del patio de armas y tiene varias entradas. Cuenta con un puente levadizo. Tiene planta cuadrada y su altura es de 24 metros. Conserva una preciosa inscripción en latín: Si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el que la guarda.

Actualmente el edificio es propiedad del Ayuntamiento de Ponferrada, y se destina a usos culturales y recreativos, con diferentes manifestaciones artísticas, especialmente en verano,  y a visitas turísticas.

Acudir a Ponferrada, la capital de El Bierzo y adentrarse en sus calles medievales nos hará revivir la época de los templarios, sobre todo si antes hemos recorrido, de manera tranquila pero intensa su Castillo.

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