DESTINOS CASTILLA Y LEÓN

Naturaleza y traición en la villa de Calatañazor

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Foto: Turismo en Soria

La tradición sostiene que "en Calatañazor perdió Almanzor el tambor", que es tanto como decir que el caudillo árabe perdió su talismán de imbatible y que resultó derrotado por los cristianos.

burgosnoticias.com  | 13/04/2018 - 11:08h.

Esta pequeña villa soriana, que parece haber sido olvidada por la evolución histórica, se alza en la cima de una roca que domina la vega del río Abión. Localidad de intensa historia fronteriza, en un entorno privilegiado de bellos entornos naturales, que tiene como máximo exponente su sabinar.

 

Foto: Turismo en Soria
Foto: Turismo en Soria

Sus empinadas calles de trazado medieval y casas humildes, fabricadas con entramado de madera de sabina, encestado de ramas con barro, adobe o en el mejor caso de ladrillo, configuran su aspecto medieval formando un conjunto armónico de gran belleza.

 

En los alrededores se localizan los restos de Voluce, asentamiento celtibérico cargado de historia y de leyenda. Estuvo habitado en la época de los celtíberos por los arévacos. Tras su conquista pasó, como ocurrió con la mayoría, a ser una pequeña ciudad romanizada. Debido a que la actual localidad se encuentra sobre lo que fue la antigua Voluce, son muy pocos los vestigios de aquella época que se han encontrado, exceptuando citas de autores clásicos y monedas.

En cuanto a su castillo, construido en el siglo XIV, y según cuenta la leyenda en el lugar donde Almanzor fue derrotado, en una cruenta batalla contra las tropas cristianas en el año 1002 de nuestra era. En un principio, la fortaleza presentaba solamente torres cuadradas en las esquinas y una torre del homenaje también de planta cuadrada; más tarde se le añadieron las torres circulares de la fachada sur y las semicirculares que flanquean la puerta principal.

Del antiguo castillo se conserva un lienzo y la cimentación de las paredes del patio de armas. Desde él se puede contemplar la extensa llanura hoy llamada "Valle de la Sangre".

Además, por lo que a su casco urbano se refiere, destaca su iglesia románica de Nuestra Señora del Castillo. Desde ella se nos permite admirar escenas de la Oración del Huerto, San Miguel y la Justicia, la Flagelación, San Sebastián y la Caridad, la Magdalena, San Pedro y San Pablo, la Adoración de los Reyes, San Mateo y San Miguel, y el Nacimiento. Cuenta con un espléndido retablo mayor, uno de los de más grandes dimensiones de la diócesis soriana. Este templo fue restaurado en estilo gótico, conservando de su etapa románica la portada.

 

Foto: Turismo de Soria
Foto: Turismo de Soria

A la salida del pueblo nos encontramos con la ermita de la Soledad, también de estilo románico y con una portada sin tímpano.

 

Otra de las cosas que podemos disfrutar en Calatañazor es del Espacio Natural del Sabinar, donde algunos de sus ejemplares llegan incluso a los catorce metros de altura y cinco de perímetro.

En los llanos de Calatañazor, un mundo centenario crece lento y silente. Es allí donde el sabinar que baja de la sierra de Cabrejas encuentra su densidad más impresionante. Incluido en la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, este bosque acogedor y longevo contiene una de las escasas masas de sabinas albares de porte arbóreo y gran altura. Forma parte, además, del sabinar de páramo más extenso y mejor conservado de la península.

Además de ser la muestra de sabinar más espeso del mundo (su densidad es normal para un encinar, pero excesiva para un sabinar tipo) se revela como un bosque invernal muy interesante para los aficionados a la ornitología.

Por todo esto, Calatañazor también debe ser un destino no sólo para los amantes de la historia o del arte sino asimismo para los de la naturaleza.

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