POLÍTICA

Ensalada de anécdotas de lo que pudo haber sido y no fue, derivadas del Pleno de investidura

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Los dos ediles díscolos de Vox no serán sancionados por el partido de Abascal y la moción de censura anunciada por Javier Maroto parece una temeridad porque aún no hay acción de gobierno para censurar, pese a que sería posible presentarla por parte del PP

burgosnoticias.com  | 16/06/2019 - 12:58h.

El foco del Pleno de ayer estuvo en la decisión de Vox de no apoyar el acuerdo entre PP y Ciudadanos. Y esa postura del partido ubicado a la derecha del PP parece que, finalmente, se va a quedar en una mera anécdota porque la dirección del partido de Santiago Abascal, pese a la reprimenda a sus concejales de Burgos, se va a quedar en una llamada de atención y que no va a ir más allá. Así que se quedará como un verso suelto y no trascenderá.

Mientras tanto, el PP sopesa si merece la pena, sin tiempo para gobernar por parte de los socialistas, interponer ya una moción de censura. La Ley lo permite desde el primer momento, pero parece una temeridad, difícilmente entendible, que sin la oportunidad de demostrar nada, se lance a sacar a Daniel de la Rosa de la Alcaldía.

En la sesión celebrada a las 12.00 de ayer hubo más cosas, algunas de ellas curiosas.

Curioso fue el formalismo a la hora de jurar o prometer. A la mayor parte de los corporativos no les va lo de jurar, sobre todo a la izquierda del Consistorio, y gran parte prefirió la fórmula de prometer. Y en muchos casos, con coletillas.

Juramento o promesa

Así, la concejala de Podemos, Margarita Arroyo, aludió a la igualdad "entre burgaleses y burgalesas". Por su parte, Adolfo Díez, del PSOE, estuvo a punto de pronunciar la fórmula como alcalde y rápidamente rectificó. Vicente Marañón mantuvo un momento de silencio en mitad de su promesa, levantando el misterio entre los presentes, hasta que pronunció las palabras mágicas, quizá pensando en lo que pudo haber sido y no fue.

Por Burgos y por España juró Fernando Martínez Acitores, de Vox, en el más patriótico de los sentidos. A la número 2 de Ciudadanos, Rosario Pérez Pardo, le tembló la voz de emoción. El portavoz de Podemos, Raúl Salinero, aludió, muy nervioso y emocionado, a su "amor a Burgos, la fraternidad y la igualdad".

Además, pidieron expresamente que se retirara el crucifijo para la promesa los concejales Sonia Rodríguez, Dolores Ovejero, Daniel Garabito, David Jurado, Levi Moreno, Aida Paredes; más Raúl Salinero y Marga Arroyo. Luego se sumaron otros.

Abucheos y aplausos

Decenas de personas esperaban a la entrada y salida del Pleno. Unas indignadas, otras meras curiosas, lo cierto es que la sesión levantó expectación. Las entradas en la sede del Ayuntamiento de Burgos de concejales como Vicente Marañón o Ángel Martín levantaron las iras de algún grupo, con insultos y reproches. Lo mismo ocurrió con otros ediles del PP y de Ciudadanos.

Abucheos que se volvieron vítores y aplausos cuando llegaba Daniel de la Rosa y su equipo. La Policía Nacional acordonaba la entrada de los futuros concejales con algún pequeño conato de fuerza por parte de algún vecino exaltado. Pero no llegó a mayores.

Lágrimas

Unas de lágrimas de satisfacción y de emoción; otras de frustración; muchos mensajes en Twitter de felicitación a Daniel de la Rosa; otros de resignación. Sobre todo en el rostro de Vicente Marañón que no comprendía que podía haber ocurrido para que Vox, el día anterior le frustrara el plan perfecto para ser alcalde.

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