Hemos visto en localidades españolas y en otras de diferentes países que animales salvajes empiezan a hacerse dueños del espacio que hasta ahora ocupaba el hombre en las ciudades. En la capital burgalesa se ha presenciado en las últimas horas como corzos y jabalíes se movían a sus anchas por el barrio de Capiscol, entre las piscinas de El Plantío y el Arlanzón, así como por la poblada zona del G-3.