EFECTOS PANDEMIA

El Comité de Folclore espera recibir un apoyo del Ayuntamiento de Burgos, que aún no ha llegado, tras el parón por el estado de alarma

fif-festival-folclore
Foto: @FestivalBurgos
María C. | 13/07/2020 - 08:24h.

Los efectos de la pandemia siguen poniendo entre las cuerdas a comerciantes, trabajadores, empresarios, familias y también a agentes sociales y culturales. Cierto es que hay que diferenciar entre Cultura Tradicional y Cultura más moderna, tanto es así que el propio Ayuntamiento de la capital burgalesa parece haberse olvidado de los grupos que componen el Comité de Folclore.

Estas diferentes asociaciones también se han visto afectadas por la pandemia COVID-19, comenzaron con la suspensión del festival de Las Marzas, a la que siguió la cancelación de ensayos (tan necesarios para ellos), fiestas de San Pedro, actuaciones de verano y ahora el Festival Internacional de Folclore.

Los grupos que componen el Comité, así como el resto de agrupaciones que divulgan la tradición burgalesa, viven de las actuaciones que año tras año realizan por todo el mapa del territorio español, y también a nivel internacional. "Nos hemos resignado a este año en blanco" dice la presidenta del Comité, Regina Peñacoba, que lamenta que no hayan hecho llegar ninguna sugerencia o ayuda desde el Ayuntamiento.

Reconoce que es difícil recuperar el ritmo para los grupos, que no pueden ensayar ni actuar, y con ello sus ingresos están muy mermados. "La danza tradicional no se entiende bajo las normas sanitarias" explica, y por ello es imposible salir adelante, aunque aclara que no son los únicos afectados por el estado de alarma.

"Habrá que adaptarse" y en esta línea es probable que el Comité participe en las "pseudo fiestas" que tiene pensadas el Consistorio para finales de agosto. "Hay perspectiva de hacer algo", añade.

Hasta entonces, admite que las ayudas que pudieran llegar desde el Ayuntamiento serían "muy bienvenidas" y espera que se planteen.

Sin duda es un año triste y gris para muchos y desde el ámbito tradicional han visto cómo perdían fechas tan relevantes (también a nivel nacional) como el Festival Internacional de Folclore, uno de los más prestigiosos, que habría comenzado esta semana.

Las 3.500 personas que participan en él, ya sean voluntarios, organización, participantes o público, se tienen que despedir de todas las actividades que se organizan en el mismo. "El alma son los grupos y el público" y sin ellos no se puede hacer nada similar, lamenta Peñacoba.

Sin embargo, y esperando que todo se arregle lo antes posible, saben que el año que viene es muy importante para Burgos y su Catedral, y esperan poder cumplir con las expectativas.

"La Cultura y la ciudad se tienen que escribir con letras de oro" comenta y para ello volverán con las ganas renovadas. En esa futura celebración esperan, y confían, contar como hasta ahora con el apoyo del Ayuntamiento, que es el único patrocinador del Festival.

Deja tu comentario
publicidad
publicidad


publicidad