TAMARON

La Batalla de Tamarón, una historia con sello burgalés

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Representación de la batalla en el pueblo de Tamarón

La Batalla de Tamarón, que este año 2018 llega a su X representación tendrá lugar el martes 14 de agosto a partir de las ocho y cuarto de la tarde en esta localidad burgalesa. Este hecho fue de gran importancia en la historia medieval española, pero, ¿Conocemos realmente donde, cómo y por qué se produjo?

burgosnoticias.com  | 08/08/2018 - 11:04h.

La Batalla de Tamarón ,aunque la fecha no coincide en todos los escritos que tratan del tema, parece que lo más probable es que sucediera un día cercano al 30 de Agosto de 1037.

Asimismo, no podemos olvidar ni negar las diferentes versiones sobre el lugar exacto de la Batalla de Tamarón. Para algunos fue en tierras de Palencia. Pero esto es un error basado en una interpretación equivocada de la "Historia Gótica" escrita por el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada hacia el año 1220

Muchos de esos errores han pasado a los libros de texto, enciclopedias e incluso lápidas conmemorativas, divulgándose muy perniciosamente. Un ejemplo de esto es la existencia de una inscripción en la villa palentina de Támara, a unos 6 km al Sur de Frómista, delante de la fachada de su imponente iglesia parroquial, se encuentra un monolito con la siguiente inscripción: "En esta villa tuvo lugar la primera unión de los reinos de Castilla y León tras la batalla de Támara en el año 1037.

Este hecho se debió a que el rey Vermudo III de León quiso recobrar las comarcas del río Cea que regía su cuñado Fernando, y en la empresa se le unieron la mayor parte de los magnates del Reino astur-leonés. De este modo, Vermudo III cruzó el Cea y atacó a Fernando de Castilla, quien tuvo que pedir el auxilio militar de su hermano García Sánchez III de Navarra. Las huestes leonesas se encontraron con las castellanas en el valle de Tamarón, y tras un durísimo combate, el rey Vermudo moría en medio de la batalla. Muerto el monarca leonés que no tenía descendencia, Fernando no sólo quedaba vencedor sobre el campo de batalla, sino que sucedía a su cuñado en el ejercicio de la potestad regia sobre el reino de León. Sin embargo, las fuentes no hablan en ningún momento de Támara, sino de otro lugar. Por ejemplo, los Anales Toledanos dicen: "Mataron al Rey Veremunt en el Val de Tamaron..."

Son suficientes todos estos testimonios para no dar por válida la identificación con Támara en Palencia, sino para trasladarnos a Tamarón en Burgos. Aunque sólo sea con la imaginación nos podemos permitir ya arrancar el monolito de Támara y trasladarlo a su legítimo dueño, delante de la iglesia de Tamarón.

Además de esto, debemos tener claro el por qué de esta batalla, y es que cuando el Infante García Sánchez muere sin descendencia Castilla queda en manos de Doña Muniadonna y por tanto de su esposo Sancho de Navarra, por lo que este decide que pase a su hijo Fernando. Este hecho, hace que nazca un deseo de independencia por parte de los castellanos.

Las relaciones de los dos reinos, León y Navarra, son muy buenas y con antecedentes familiares comunes. Fernando se casa con Sancha de León y Vermudo, rey de León, con Jimena, hija del rey navarro.

A la muerte de Sancho de Navarra, su reino queda repartido entre sus hijos, quedando el territorio del condado de Castilla dividido. La parte oriental para el primogénito García de Nájera nuevo rey de Navarra y la occidental para Fernando conde de Castilla. Vermudo III, rey de León, trata de recuperar los territorios correspondientes a la dote de su hermana Sancha, consciente de que si lo consigue, cortaría las intenciones independentistas castellanas.

En palabras del Catedrático D. José Mª Mínguez Fernández "...La batalla de Tamarón no se produce por un enfado circunstancial de dos reyes; es el resultado de toda una serie de acontecimientos que tienen un largo desarrollo..."

Y por último cabe hacer incidencia en el cómo fue esta batalla, "Con el fin de romper el orden del ejército enemigo, el valiente rey leonés, llevado por su espíritu juvenil y ardiente, incitó a su caballo, famoso por su ligereza, del que los cronistas han dejado su nombre, "Pelayuelo", quizá porque fuese aquel caballo rosillo valorado en trescientos sueldos que recibió Bermudo del presbítero Florencio cuando le concedió el monasterio de San Pelayo de Grajal. Y se lanzó contra el enemigo. No pudo ser seguido por sus fieles, debido a la velocidad del caballo, por lo que se vio solo y sin defensa, cayendo víctima de una lanzada". (Reyes De León de José Mª Fernández del Pozo)

Esto puede corroborarse ya que en el año 1997 se realizó un estudio en el Panteón Real de San Isidoro de León, hallándose entre otros muchos restos, el esqueleto de un hombre joven que se atribuye al Rey Vermudo III el Mozo con una impresionante rotura de los huesos de su cara a la altura del ojo y pómulo derechos además de múltiples heridas en el vientre que se han podido describir por las huellas que dejaron en los huesos.

La acreditación de la autenticidad se ha producido gracias a la concurrencia de una serie de características personales entre las que se incluye la temprana edad de fallecimiento, con tan solo 19 años.

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