HISTORIA

Homínidos prehistóricos de Ana Zaga (Gobustan, Azerbaiyán)

hominido
Grupo de homínidos caminando por la sabana |Jesús Rodríguez

Del 5 al 24 de agosto de 2022, un equipo internacional de arqueólogos españoles, azerbaiyanos e italianos, han llevado a cabo trabajos arqueológicos en la Reserva Nacional Artística e Histórica de Gobustan de Azerbaiyán.

burgosnoticias.com  | 29/08/2022 - 19:37h.

Las investigaciones, promovidas por la Reserva Nacional Artística e Histórica de Gobustan (Azerbaiyán), la Universidad Complutense de Madrid (España) y la Universidad de Ferrara (Italia) y financiadas por la Fundación Palarq (España), Fundación Atapuerca (España) y el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Italiana (Italia), tienen como objetivo ampliar el conocimiento sobre el arte rupestre de Gobustan declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2007, bajo la declaración denominada Gobustan Rock Art Cultural Landscape.

El arte rupestre prehistórico de Gobustan es el reflejo de las primeras obras artísticas de la Humanidad. En él se reconocen el origen del arte, del simbolismo y de la abstracción humana.

Tiene un valor universal y excepcional por la calidad y densidad de sus grabados, por la cantidad (al menos 7000 motivos grabados) y la variedad temática, cronológica y estilística, y por la continuidad cultural entre los tiempos prehistóricos e históricos. Sus grabados en roca son un testimonio excepcional de una forma de vida que ha desaparecido, debido a que representan las actividades humanas y la complejidad cognitiva y simbólica, estrechamente vinculada a los pensamientos e ideas de los grupos cazadores-recolectores. Los grabados de Gobustan representan los primeros símbolos, el primer arte y las primeras creencias de la Humanidad.

En el ámbito de las colaboraciones que desarrolla la Reserva Nacional Artística e Histórica de Gobustan, Azerbaiyán, desde 2019, y de manera interrumpida debido a la pandemia del COVID, se han desarrollado trabajos arqueológicos que tienen como objetivo conocer la cronología del arte rupestre de Gobustan y su vinculación con los grupos humanos que ocuparon este territorio durante la Prehistoria.

Para ello se han desarrollado actividades de investigación centradas en el estudio del arte mueble prehistórico (cuyos materiales se encuentran en los fondos del Museo de Gobustan) y en el arte rupestre localizado en la montaña de Boyükdaş, concretamente en el entorno de Ana Zaga, una pequeña "cueva" con cientos de figuras grabadas y con restos arqueológicos de ocupaciones humanas excavadas en la década de los años 60 y 70 del siglo pasado por Jafarsade, Rustamov y Muradova.

El desarrollo del proyecto se centra en conocer la cronología del arte rupestre, obteniendo datos numéricos, y poniendo en relación el arte con las ocupaciones humanas prehistóricas a fin de acercarse a su significado.

Durante la campaña del 2022 los trabajos se han centrado en Ana Zaga, documentado el arte rupestre del abrigo para conocer las superposiciones entre motivos y poder acercarse a la cronología relativa de su ejecución, así como poder entender el grado de reaprovechamiento de las figuras en tiempos posteriores a su ejecución.

Además, se ha procedido a realizar una pequeña excavación o "refresco" del corte estratigráfico a fin de precisar la cronología de las ocupaciones humanas prehistóricas que cubrían una parte de los grabados, y poder datar de este modo con edades mínimas el arte rupestre. La pequeña excavación se ha realizado aprovechando un frente de trabajo que dejaron al descubierto las excavaciones realizadas por Rustamov en 1977. Se optó por esa área de excavación ya que el sedimento cubría parte de las rocas grabadas, y además el paso del tiempo había alterado el corte y existía riesgo de pérdida del frente estratigráfico antiguo, que de haberse caído hubiera significado la pérdida de parte de los materiales arqueológicos.

Estos trabajos arqueológicos, cuyo estudio se encuentra en fase preliminar, han puesto al descubierto 5 niveles arqueológicos que contienen ocupaciones arqueológicas desde la Edad Media (en torno al siglo XV) hasta momentos Mesolíticos (aproximadamente hace unos 10.000 años).

Durante los trabajos realizados se ha recuperado industria lítica (herramientas sobre piedra), huesos de animales consumidos por los grupos prehistóricos (entre otros de oveja, cabra, caballo y bóvido), adornos personales, restos cerámicos y numerosos huesos de pequeños animales y carbones que permitirán conocer cómo era el clima a lo largo de los últimos 10.000 años.

El hallazgo más destacado ha sido el descubrimiento de restos humanos en el nivel 5, atribuido al Mesolítico, un momento de entre unos 10.000 años en el que los grupos humanos eran poblaciones cazadoras-recolectoras. En concreto se ha recuperado un pie humano de un individuo joven (entre 4 y 8 años) que se encontraba en posición anatómica. A falta de trabajos específicos, los restos documentados permiten considerar preliminarmente que se trata de un enterramiento humano que se realizó en Ana Zaga. Posteriores estudios precisarán la edad del individuo, y deberán determinar la relación entre los restos humanos y los localizados previamente, ya que cabe la posibilidad de que se trate del mismo individuo; ello permitirá determinar el tipo de enterramiento y la posible existencia de un ritual funerario.

Los restos humanos de Ana Zaga son claves para el estudio del comportamiento simbólico y de los ritos ancestrales de los últimos grupos cazadores-recolectores. Estos restos humanos se unen al selecto y escaso conjunto de restos humanos prehistóricos conocidos anteriores a las primeras poblaciones ganaderas y agricultoras, con quienes los enterramientos y el ritual funerario asociado se generaliza. Estudios posteriores permitirán identificar el ADN de este individuo y su relación con otras poblaciones euro-asiáticas, y análisis isotópicos aportarán datos sobre la dieta de estas poblaciones.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

--- patrocinados ---
Deja tu comentario
publicidad
publicidad


publicidad