FIESTAS TRADICIONALES

El Colacho: Un diablo único en el mundo

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El Colacho salta por encima de los nacidos en el último año

Miles de personas de todo el planeta se acercan con curiosidad a esta fiesta, a mitad de camino entre lo pagano y lo religioso que está a punto de cumplir los cinco siglos de tradición; el Colacho saltará el domingo por la tarde por encima de los niños nacidos en el año y Cristo los bendecirá.

burgosnoticias.com  | 22/06/2019 - 15:00h.

Cuando el reloj de la iglesia de Castrillo de Murcia toque a media tarde el Colacho huirá lejos del pueblo y emplazará a los presentes a la edición de 2020. Día del Corpus Christi. Fiesta mayor. Aquella que los más viejos del lugar aún recuerdan como el Día del Señor.

Antes de que el Colacho salte, a cara descubierta, por encima de los niños y niñas nacidos en el año, ya ha hecho estos días de las suyas persiguiendo a niños y mozos que se desperdigan por las angostas calles de del pueblo para evitar que la figura del mal, encarnado en el Colacho, les atice con la zurriago.

Por detrás, el atabalero, acompañado por su séquito, golpea con las mazas en el tambor o atabal, que marca los ritmos de los danzantes y del público que le sigue por detrás.

Lucha del bien contra el mal

El Colacho es la representación del diablo. Va cubierto con una máscara y un traje multicolor en el que predomina el amarillo y porta unas castañuelas descomunales, las terreñuelas, que golpea al unísono del atabalero, con un palo de cuya extremidad pende una cola de caballería a la que llaman zurriago, con la que castiga dando golpes.

Este domingo, llega la procesión con el Santísimo y el Colacho que, sin su tétrica máscara huirá, vencido por Cristo y saltará por encima de los niños bautizados en el año, quedando de este modo libres de su influencia maléfica y recibiendo la bendición del Santísimo, que los hace posesión y protección suya.

Cualquier excusa es buena para acercarse a Castrillo de Murcia a disfrutar del día del Corpus. En las calles se pueden ver lustrosos altares y los mantones, que las más de 3.000 personas que acudan van a contemplar mientras el Colacho salta a los pequeños.

Quinto centenario

En apenas dos años se celebra el quinto centenario de esta fiesta que la Cofradía empezará a preparar muy pronto. La regla de la cofradía del Santísimo Sacramento establecía en el año 1621 el inicio de esta fiesta a mitad de camino entre lo religioso y lo pagano. Cinco personas gobiernan los festejos junto al abad, que es el sexto miembro; son los priores.

Durante cuatro días, la encarnación del mal,  armado con el zurriago y las terreñuelas, ha campado a sus anchas por las calles de la villa. Pero el domingo, el Corpus, su reinado se terminará. Para el lunes, las actividades se reducen a varias corridas infantiles y para todos los públicos, la misa en honor a los difuntos cofrades, la tradicional partida de morrillo y la corrida final que tendrá lugar a las nueve y media de la noche.

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