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La catedral de Zamora, arte por descubrir

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Foto: Catedral de Zamora

La Santa Iglesia Catedral de Zamora es el edificio religioso, histórico y artístico más importante de esa diócesis. Recibe el nombre de "catedral" por ser la iglesia del Obispo, así como el centro de la vida litúrgica de la comunidad diocesana.

burgosnoticias.com  | 03/04/2018 - 12:12h.

La Seo está repleta de innumerables referencias históricas. Durante más de ochocientos años, muchas personas y acontecimientos estuvieron vinculados a ella por ser el escenario principal del devenir de esa ciudad.

La Sede Episcopal de Zamora se remonta a tiempos muy antiguos. En el 893 cuando se restauró el núcleo urbano de Zamora la ciudad pasó a ser el centro neurálgico militar en la estratégica Vía Romana que desde Mérida llevaba a Astorga. La construcción de las murallas potenció el papel de Zamora como ciudadela campamen­to. A esto se añade la presencia de la corte Astur-Leonesa en el interior de la ciudad, y el fervoroso entusiasmo que por la restauración religiosa tenía el rey Alfonso III, el Magno.

Los historiadores modernos cifran la fundación de este Obispado en el año 901, siendo su primer obispo San Atilano. Es más, la biografía de los santos Froilán y Atilano están ínti­mamente unidas: los dos fueron monjes, los dos fundaron monasterios (el de Tábara y el de Moreruela) y los dos fueron nombrados y consa­grados obispos el mismo día: el de Pentecostés del año 900. A Froilán, el rey Alfonso III le concede el obispado de León, y a Atilano, el de Za­mora.

Como ocurrió en gran parte de los territorios de lo que ahora se conoce como Castilla y León, las tropas de Almanzor arrasaron Zamora y su entonces pequeña basílica en el año 988. Fernando I la restauró, siendo Alfonso VII, el Emperador el que estableció en ella el Cabildo Catedralicio.

La actual catedral fue construida en tiempos del obispo Esteban. Según consta en un documento del Cabildo, las obras fueron contratadas en el año 1150 y se realizaron hasta 1174. El estilo primitivo de la catedral fue el románico con tres naves y tres ábsides, con las modalidades de la reforma del Císter, con la supre­sión de la ornamentación de capiteles por razón de sencillez y otros motivos de piedad. El orientalismo de la catedral de Zamora está patente en su cúpula bizantina.

Desde el siglo XIV empezó a sufrir innovaciones la primitiva fábrica con aditamento de capillas funerarias ya del nuevo estilo gótico. En el XVI se suprimieron los tres ábsides románicos y se cons­truyó la capilla mayor y el coro en la mitad de la nave central. Para estos gastos aportó una parte el obispo Menéndez Valdés. Al final del siglo XVI y principios del XVII se añadió el claustro actual de estilo neoclásico, que sustituyó al primitivo, destruído por un incendio ocurrido en el año 1591. Asimismo se añadió el pórtico del septentrión de estilo herreriano.

El cimborrio, realizado a finales del siglo XII, es el elemento más emblemático de la catedral. Aunque en su estructura, composición y decoración recoge influencias de la arquitectura oriental y occidental, se trata de una obra sin paralelo en la arquitectura medieval. La propuesta fue tan acertada que se convirtió en cabeza de serie de varias obras semejantes en Salamanca, Toro y Plasencia.

Durante el siglo XIII, tras la conclusión del templo catedralicio, se edificó una torre en el ángulo noroccidental. Se trata de un auténtico baluarte de carácter defensivo, con 37 metros de altura, que destaca por su aspecto colosal y macizo.

La portada meridional o del Obispo es la única de la fábrica antigua que se conserva íntegramente y se puede contemplar en su totalidad. Las calles laterales contienen magníficos relieves escultóricos. La de la izquierda acoge las figuras de San Pablo y San Juan Evangelista en actitud de diálogo y de marcha. La de la derecha está dedicada a la maternidad divina de la Virgen María.

Foto: Catedral de Zamora
Foto: Catedral de Zamora
La portada norte, proyectada en 1592 por el arquitecto Juan del Ribero Rada, es un claro ejemplo de la sobriedad propia del clasicismo. Por encima de la puerta de acceso podemos ver una escultura pétrea del Salvador, a quien está dedicada la iglesia.

En su interior, el retablo mayor, diseñado por Ventura Rodríguez y ejecutado por Juan Bautista Tammi y Andrés Verda, fue realizado entre 1765 y 1775.

En la capilla mayor se hallan también el retablo de Nuestra Señora de la Majestad, tallado por Juan Falcote y el retablo del Santo Cristo, tallado en 1546, con una imagen del Crucificado de la misma época.

Las rejas que cierran la capilla mayor y el coro forman uno de los conjuntos más extraordinarios de la rejería castellana del primer renacimiento. Ha sido atribuida al taller del célebre rejero fray Francisco de Salamanca.

Son diversas las capillas que se añadieron rodeando el edificio románico. En la nave del Evangelio: la capilla de San Miguel o del Santísimo; la de San Nicolás; la de San Pablo y la de Santa Inés, donde se conservan la denominada Cruz de Carne, reliquia ofrecida por un ángel a un monje benedictino cuando suplicaba el cese de la Peste Negra.

A los pies de la nave central, la capilla de San IIdefonso alberga los grupos del Nacimiento y el Calvario. La sillería del coro fue realizada en madera de nogal por el taller de Juan de Bruselas entre 1502 y 1505. La tabla del trascoro representa a Cristo Salvador del Mundo en su Gloria, entre los bienaventurados. Se trata de una obra pictórica relevante, del primer tercio del siglo XVI.

El claustro actual sustituye a otro medieval que fue destruido por un incendio en 1591. De proporciones y equilibrio admirables, fue diseñado por Juan del Ribero al año siguiente, y en él trabajaron diversos maestros, entre los que se cuenta Hernando de Nates Naveda, que lo finalizó en 1612. A través de él se accede al Museo Catedralicio.

El Museo Catedralicio

Inaugurado en 1926 con el objetivo de albergar obras procedentes tanto de la propia Catedral como de otras parroquias de la diócesis. Tiene su acceso desde el claustro de la Catedral. En él se expone parte de una magnífica colección de tapices flamencos. También destaca la custodia procesional, cuya obra original fue finalizada por Pedro de Ávila en el 1515.

Ampliado en 1992, año en que se habilitan las cuatro salas de la planta inferior, el Museo sufrió una importante remodelación con motivo de la celebración de la importante Exposición "Rememebranza", de la Fundación Las Edades del Hombre, en 2001.

En 2016 se habilita la Capilla de Santiago (S. XIII), anexa al Claustro, dotando al Museo de dos nuevos espacios expositivos. Finalmente, en 2017, se crea una nueva sala dedicada en exclusiva a mostrar las obras de artistas nacidos en Zamora o con una especial vinculación con esta tierra, pertenecientes a los siglos XX y XXI.

Desde junio de 2005 la visita se realiza de forma conjunta al Museo y la Catedral, lo que ha repercutido en un aumento muy importante del número de visitantes.

Horario: Primavera – verano. Desde el 1 de abril al 30 de septiembre. De Lunes a Domingo: Mañanas de 10.00 a 14.00h. Tarde de 17.00 a 20.00h. Otoño – Invierno. Desde el 1 de octubre al 31 de marzo de Lunes a Domingo: Mañanas de 10.00 a 14.00 Tardes de 16.30 a 19.00

Precios: Entrada general: 5 € y entrada reducida 3 €

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